Importancia de la divulgación de la Ciencia


La alfabetización científica según Gil y Vílchez (2001) es un factor esencial en el desarrollo de las personas y pueblos, todos necesitamos información científica para la toma de decisiones sobre opciones que se nos plantean cada día, ser capaces de implicarnos en las discusiones públicas  acerca de asuntos importantes en la sociedad que se relacionan con la ciencia y la tecnología. Como lo indica Gil y Vílchez (2006) es importante en la realización personal para comprender el mundo natural, gozar de la posibilidad de ampliar nuestra visión del universo, la comprensión de fenómenos y transmitirnos emoción  de apasionantes desafíos. Por ejemplo, se ha preguntado alguna vez como influye la luna en las mareas?.
 
La divulgación debe verse como recurso didáctico con un gran potencial de generar aprendizaje, ya que con información científica las personas aprenden a resolver problemas, mejorar las condiciones de vida y contribuye en su participación como ciudadanos, haciendo posible que todas las personas puedan intervenir socialmente en las decisiones políticas con criterio científico (Blanco, 2004).
Los individuos con conocimiento científico pueden analizar críticamente los mensajes publicitarios, programas y conversaciones diarias que se presentan en los medios de comunicación, además de que pueden comprender mejor la sociedad actual que está demandada por los avances científicos y tecnológicos. Puede tener mayor participación en el ejercicio de la democracia y posibilita la  reflexión  sobre los modelos de desarrollo, la inequidad y acceso a bienes y servicios  de la ciencia y tecnología.
Acercar la ciencia y la tecnología a los ciudadanos incrementa su interés e influye en su vocación, sensibiliza su actitud e imagen de la ciencia y una vía importante para lograr esto son los  medios de comunicación como la televisión y la prensa como se puede apreciar en la siguiente imagen sobre un artículo de periódico.                                       


Por lo tanto, hay que ver en los medios de comunicación un recurso para  transmitir conocimientos científicos que influyen en el aspecto cultural, ya que hacen partícipe a la sociedad de la ciencia y la tecnología, lo cual es necesario para el desarrollo cultural de un pueblo. Los hallazgos, experimentos, investigaciones y preocupaciones científicas que se  presentan al público pueden llegar a ser  parte de la cultura de una sociedad. En el aspecto social, la comprensión pública producirá mayor simpatía de la ciudadanía y una corriente favorable para el apoyo y la subvención de la investigación que hoy en día es muy castigada.
 La comprensión de la ciencia es necesario para vivir en sociedades científicamente  avanzadas, con ciudadanos mejor preparados para la toma de decisiones en temas de salud, seguridad y hacer mejores elecciones como consumidores (por ejemplo, muchas personas no tienen conocimiento de que al comprar un champú o jabón para el cuerpo es importante tomar en cuenta el grado de acidéz-pH que contienen ya que pueden provocar efectos negativos en su piel si no usan el adecuado).
Por todo esto es importante que en los centros educativos se integren los medios de comunicación como herramientas de aprendizaje para los estudiantes, que aprendan a utilizarlas y analizar información que se presenta en ellos. Y en los medios de comunicación como la televisión por ejemplo, debe aumentar la presencia de la ciencia en programas innovadores, excitantes y relevantes que mantengan la atracción de las personas y aporten a su aprendizaje activo.
Link de interés:


Referencias bibliográficas

Blanco, A. (2004). Relaciones entre la educación científica y la divulgación de la ciencia. Revista  Eureka sobre Enseñanza y Divulgación de la Ciencias, año/vol. 1, número 002. EUREKA, España. Pp.70-86.

Gil, D. y A. Vílchez (2001). Una alfabetización científica para el siglo XXI: obstáculos y propuestas de actuación. Publicado en Investigación en la Escuela, 43, 27-37.
  Gil, D. y A. Vílchez (2006). Educación Ciudadana y Educación Científica: Mitos y Realidades. Revista        Iberoamericana de Educación, N. º 42 (2006), pp. 31-53

 

 



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